Mejor conocida como mantequilla de maní.
Mi gran aliada. Si tengo que elegir una cosa que me llevaría al desierto o a una isla abandonada, sin dudas, pasta de maní.

Se la puede usar como reemplazo de manteca en pastelería, dado su aceite. Untable sobre tostadas para el desayuno o comerla a cucharadas y no es dato menor que tiene muchas proteínas, vitaminas y lo mejor es que es simplemente una semilla, no es un producto ultraprocesado de fórmulas que no se sabe qué significan.

Con 1/2 kilo de maní me sale 1 frasco de 260 y otro mini.

RECETA

Se necesita maní crudo, pelado, sin sal, ni cáscara, ni nada, apenas aceite y una licuadora.
Salteo el maní un poco para dorarlo. Lo voy moviendo para evitar que se queme porque eso le da un sabor amargo cuando la semilla se rompe.
Una vez dorado un poco, lo mando todo a la licuadora le tiro un chorrito de aceite y no paro de moverlo, así se va formando la pasta hasta alcanzar textura.

¡De nada!