¿Tu intención está iluminando aquello que deseas para tu vida?

Me serviré de mi actriz para vislumbrar un escenario. Viene a mi el Maipo, en el que supe ver grandes artistas. Telón de pana roja, pesada. Que decido cuándo abrir y cuando cerrar.

Soy la directora de mi propia obra. También seré la dramaturga, que eligira de qué género se tratara: tragedia, comedia, quizás un drama, un musical; o decida jugar a integrar.

Los personajes cobrarán un gran valor, trabajaré en la puesta de luces ayudando o no a potenciar lo que deseo contar.        

Cuando hablamos de general hacemos referencia a una iluminación que procura abarcarlo todo y fundamentalmente conlleva lo no particular. 

En el cotidiano podría tratarse de un hacer desmedido, sosteniendo vínculos en los que ilumino a otras personas, me ocupo de otras realidades, dejando como saldo una baja de energía y el gasto de mi tiempo.

Para iluminar a personas o actividades que no me suman ¿De a dónde retiro el foco de atención?

Iluminar de manera decorativa presenta un riesgo, debido a que malgasto en la periferia, en decorar de forma agradable para otrxs. Pudiendo dar como resultado una gran frustración y daño en mi autoestima. Cayendo en la creencia de no ser lo suficientemente buenx o no estar a la altura, cuando lo que ocurre es otra cosa: Ilumino mucho, al mismo tiempo que nada específicamente.

Una opción sería tomarse el momento para descubrir en silencio, ese algo que nos despierte, nos haga vibrar y se transforme en motor diario.

Cuando mi intención es puesta haciendo foco en aquello que deseo que suceda, estoy ajustando energéticamente para que algo puntual se ilumine. 

El cerebro es un músculo, con lo cual a qué le presto o le quito atención se puede entrenar. Siendo esta capacidad limitada, es necesario tomar decisión de a qué presto atención, donde pongo mi foco, que decido iluminar.

La ecuación en esta oportunidad implicará el estar presente de manera conciente, entendiendo que donde haga foco estará la posibilidad de que suceda. En cada unx está el poder de elegir a qué dedicaré mi tiempo, donde pondré mi atención y de qué personas me rodearé. Nutrirme de vínculos que me inspiren y potencien también será clave en este recorrido.

Cuando nuestra atención se encuentra alineada con nuestro propósito, la magia está destinada a suceder. 

¿EL LUGAR DONDE ESTÁS HOY, TE LLEVA A DONDE QUERES ESTAR MAÑANA?