“Estabamos, estamos, estaremos juntos. 

A pedazos, a ratos, a párpados, a sueños”

Mario Benedetti.

El sentir con los sentidos nos abre posibilidad, deja marcas y será a esas marcas a las que voy a recurrir en busca de refugio. 

Siento cierto alivio cuando puedo materializar algo de lo que siento, de la manera que sea.

Mucho frío. 16 de Junio de 2018. Ese día el destino jugó una de esas pasadas, para las cuales no hay explicación. 

Una mesa colmada de detalles quedó servida. Los platos con sopa de calabaza se volvieron tibios.

Supe que no podría volver a verte. Una de mis grandes amigas, Lucia Trotz, la negra. La que me hacía mejor persona y con la que compartía mucho más que un cotidiano. 

La que había conocido en un grupo de teatro: Nordelteros, y que junto a mi amada Pato Casey me habían adoptado. Si, así me sentí. Adoptada, alojada. 

Casi sin planearlo, por aquellos años regrese a algo muy parecido a lo que acostumbraba en mis días en Mar de Ajo, el sin aviso. “Estoy cerca y te caigo para unos mates”. Ellas vivían casi en la misma cuadra y yo entre ellas me sentía en familia. 

Que enorme fortuna la de haber coincidido y hoy tener tantos lugares para encontrarte. En lo compartido y en lo mucho que dejaste, a donde te iré a buscar cada vez. 

HAY UN DOLOR QUE DUELE: Y LO TENES AHI

Y si fuera un lugar sería la nieve de esquies veloces

Y de ese blanco, el fuego. Hogar a leña encendido

Tibieza de té, fuerza de jengibre 

Aroma intenso de condimentos

Mágico mate de yuyos con bombilla de pajarito

Que cantamos a los gritos 

Aliviando penas que alegran corazones

Elongando articulaciones, soñando bailes 

Escenarios de luces, hoy más tenues 

Descubriendo en cada cita las maravillas del disfrute

Te pienso miel de la pampa 

Caballo salvaje bien peinado 

Todo lo que de mi se fue con vos

Pero ni te digo todo lo que de vos, habita en mi

TODXS LLEVAMOS UN DOLOR QUE DUELE.