“No trabajamos el glifosato porque es una molécula atractiva, nos impactó algo que estaba pasando en la sociedad, en el interior, en lugares donde solamente hay gente rodeada por soja”

Andrés Carrasco fue director del Departamento de Biología Molecular de la Facultad de Medicina de la UBA, investigador principal del CONICET (organismo que dirigió) y ex subsecretario de Innovación científica y tecnológica del Ministerio de Defensa.

  Altruista. Un ser humano que puso su profesión al servicio de la comunidad. Reconocido en varios países y bastardeado en el propio por poner a la luz un hallazgo polémico para este llamado sistema de desarrollo basado en homogeneidad, despojos y venenos: un plaguicida prohibido en la mayoría de lo países del mundo, Glifosato, produce malformaciones y mutaciones en seres vivos. 

 “En embriones inmersos en dosis 1.500 veces menores a las de las fumigaciones: disminución del tamaño, alteraciones cefálicas con reducciones de ojos y oídos, pérdida de células neuronales, compromiso en la formación del cerebro. Sus conclusiones: ‘Podrían indicar causas de malformaciones y deficiencias en la etapa adulta.’”

Andres supo que la respuesta del sistema iba a ser muy dura, era grave lo que estaba denunciando, mostrando el lado oscuro de la producción agropecuaria que se jactaba de ser virtuosa e incluso amigable con el ambiente.  

Andres puso en discusión el sentido de la ciencia.

“¿Cuántos más van a animarse a ponerse al servicio del pueblo? El proceso de persecución contra Andres Carrasco no fue contra él, lo usaron con el objetivo de aleccionar a todos los otros que quisieran emularlo o decir en voz alta lo que también estaban viendo.“ Afirma Damián Verzeñassi, Director de la Carrera de Medicina en la Universidad Nacional del Chaco Austral, referente de la lucha contra los agrotóxicos, orador de un discurso magistral ante la ONU, quién tuvo el honor de trabajar con una eminencia como Carrasco. 

Andrés fue contra las grandes compañías, contra una industria destructiva, contra la complicidad del silencio y a favor de las comunidades donde se agravaba el nivel de enfermedades como cáncer, tumores, malformaciones congénitas, abortos espontáneos, entre otras. 

Deseo que algún día el gran Carrasco, así también como Favaloro, estén en la lista de héroes populares de nuestro país, esa que te enseñan en la escuela. Sacar a Roca de los trenes, las calles y los billetes y poner a un científico que no solo puso en juego su carrera, trayectoria y prestigio por enfrentarse a los poderoso, sino al servicio de las comunidades vulneradas por el mismo Estado. Difamado, amenazado y boicoteado por los medios y comités de sus propios colegas que hasta el día de hoy, se los encuentra ejerciendo para llevar adelante sus negocios a costilla de todos y todo llamándolo “desarrollo productivo y tecnológico”. 

Gracias Dr. Andres Carrasco

(foto: fotografx que no puedo encontrar)